CORONAVIRUS

El impacto de la pandemia en el turismo de reuniones

Las cancelaciones de vuelos, las medidas sanitarias y las restricciones de ingresos a los países que trajo consigo la expansión del coronavirus golpearon de lleno al Turismo de Reuniones. Un segmento que siempre muestra índices de crecimiento pero que hoy, en plena crisis sanitaria, no lograr vislumbrar cómo ni cuándo llegará la recuperación de la actividad.

La Organización Mundial del Turismo (OMT) reconoce en el Turismo de Reuniones a un segmento de gran importancia para la economía de las naciones, por el elevado nivel de gasto de los participantes y porque reduce la estacionalidad en los destinos.

Por su parte, para la industria turística y sus profesionales, las ferias, capacitaciones, congresos y convenciones son fundamentales. Son espacios vitales para el networking y, desde ya, para hacer negocios. Por citar dos casos, se calcula que en el IPW estadounidense, por ejemplo, se firman contratos por unos US$ 5,5 millones; mientras que en torno al WTM de Londres se gestan cerca de £ 3,75 millones.

“El turismo MICE se continuará beneficiando en 2020 de una situación económica global positiva. Se prevé que el PIB de todo el mundo crecerá un 3,5% en 2020, frente al 3,2% de 2019. Además, los congresos, convenciones e incentivos se verán impulsados por la irrupción de nuevos negocios relacionados con salud, la movilidad, las finanzas y el ocio.” Así lo apuntaba el informe de tendencias que publicó la feria IBTM World, antes de su realización en noviembre de 2019.

Este era el escenario y las expectativas de crecimiento que tenía la economía global y, a la par de ella, el Turismo de Reuniones en particular hace un par de meses atrás. Pero una crisis sanitaria global barrió con todas las expectativas. Hacia fines de 2019 comenzó a propagarse en el mundo el Covid-19, una enfermedad infecciosa causada por un nuevo virus que no había sido detectado en humanos hasta esa fecha. Hoy se expande por más de 170 países y la Organización Mundial de la Salud( OMS) la declaró como una pandemia.

En primer lugar, el sector de viajes y turismo se vio fuertemente paralizado cuando las líneas aéreas comenzaron a reducir los vuelos ante la masiva cancelación. Una situación que golpeó de lleno a los viajes de negocios y de incentivos, las ferias, los congresos y las convenciones ya programados.

A esto se sumó una fuerte caída de la actividad como consecuencia de las restricciones impuestas por los gobiernos a la llegada de viajeros procedentes del extranjero, como un intento de contener el virus. En esa instancia ya la reprogramación y cancelación de eventos corporativos comenzó a darse en cascada; siguiendo la tendencia de los partidos de fútbol y los espectáculos culturales y deportivos. De hecho, una de las caídas más estruendosas fue la de los Juegos Olímpicos de Tokio, que se pospusieron para julio de 2021.

“El 90% de los efectos negativos de esta crisis no serán producto del contagio epidemiológico del virus, sino de las decisiones derivadas del pánico”, sentenció ante esta situación Gloria Guevara, presidenta del Consejo Mundial del Viaje y el Turismo (WTTC en sus siglas en inglés).

Por su parte, la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) reportó que las reservas cayeron entre un 20% y un 30% desde que estalló la crisis sanitaria del coronavirus. “Los hoteles urbanos y el turismo de negocios y eventos son los más afectados. Los vacacionales todavía tienen margen para salvar la temporada si se frenan los contagios en poco tiempo y emplean las estrategias de captación adecuadas”, coinciden los dirigentes españoles.

PILOTEAR LA CRISIS.

En la región, y en Argentina en particular, la caída de la actividad turística y del segmento de Turismo de Reuniones siguió el mismo derrotero que en los países en los que el virus desembarcó primero.

Consultado por las políticas de cancelaciones que tomaron los empresarios de esta industria, Pablo Weil, presidente de la Federación de Entidades Organizadoras de Congresos y Afines de América Latina (Cocal), relató: “Estamos en un momento de incertidumbre total. De hecho, todavía no tenemos números del impacto que tendrá esta situación sanitaria. De todos modos, insistimos en que la estrategia debe ser siempre posponer un evento y no cancelarlo. Y es lo que sucedió en la mayoría de los casos, incluso ya se han puesto fechas de reprogramación. Desde mi visión creo que el corporativo es el segmento que tiene más posibilidades de reactivarse rápidamente; aunque también es cierto que es el que cayó más rápido. Las ferias pueden mostrar signos positivos en segundo lugar; mientras que los congresos y convenciones, que demandan un año previo de organización, pueden tardar un poco más. Hay que aclarar que todo va a depender de la reactivación de los vuelos y de que se vuelvan a abrir las fronteras”.

A su turno, Fernando Gorbarán, presidente de la Asociación Argentina de Organizadores y Proveedores de Exposiciones y Congresos, Eventos y de Burós de Convenciones( AOCA), coincidió en que “los lineamientos que transmiten a sus asociados es que reprogramen los eventos y no los cancelen, porque eso implica dar de baja a otros vínculos contractuales con proveedores y personal. Aunque también es cierto que muchas de las reprogramaciones se están haciendo para 2021”.

Por su parte, el presidente de la AHT, Roberto Amengual, describió: “En este momento y desde hace 15 días nuestra actividad es nula. Por eso considero que la reactivación va a ser muy paulatina. Hay que entender que los eventos dependen de la reactivación de la economía y muchas empresas hoy están en crisis. El reporte que tenemos en la entidad es que sobre un total de 16 hoteles analizados las pérdidas ascienden a US$ 24 millones. El hotelero hoy está en un estado de crisis”.

A la vez que explicó: “En el caso de los eventos que se están reprogramando se respeta la seña y se actualizará llegada la fecha, según la política de cada hotel. Lo mismo sucede con los proveedores en el caso de que haya habido alguna seña; no se da de baja el contrato sino que se redefinen las condiciones”.

ESPERANDO UN RESCATE.

En este escenario de parálisis completa de la actividad, los empresarios del sector reclaman medidas de ayuda que provengan desde el sector público. Si bien se anunció un paquete de ayuda, aún no se hicieron efectivas las medidas. Se trata de la eximición del pago de contribuciones patronales y la ampliación del Programa de Recuperación Productiva (Repro).

Por otra parte, se comunicó que se aumentará en $ 100 mil millones el presupuesto para obra pública, y entre los beneficiados aparece la industria turística; al tiempo que se dispuso el lanzamiento de una serie de líneas de créditos blandos.

Si bien se trata de medidas que serían beneficiosas para el sector, el hecho de que aún no se hagan efectivas puso impacientes a los empresarios. “Valoramos las medidas sanitarias que se tomaron hasta la fecha pero aún no hay ninguna ayuda económica específica que se haya decretado para nuestra actividad. Cuanto más se extienda la parálisis de la actividad, más difícil va a ser recuperarse. Hay muchas empresas pequeñas que no tienen espalda para afrontar los gastos sin ingreso de capital y son las que más ayuda necesitan”, sentenció Weil.

Más aún, a la falta de ayuda del sector público se sumó el Decreto de Necesidad y Urgencia N°329, que se titula “Prohibición despidos”. La medida se extenderá por 60 días y prohíbe los despidos “sin causa justa”. También se prohíben “las suspensiones por las causales de fuerza mayor o falta o disminución de trabajo en el plazo de 60 días, contados a partir de la fecha de publicación del decreto (1° de abril)”.

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En tanto, desde la AHT exhortaron a las autoridades a implementar medidas urgentes para evitar el cierre definitivo de sus establecimientos 4 y 5 estrellas, que en la mayoría de los casos cuentan con salones para eventos.

“Tenemos más de 200 instalaciones cerradas transitoriamente, con ingresos nulos, sin generación de flujo de caja que nos permita hacer frente a compromisos de todo tipo, siendo el más importante de ellos, los sueldos de nuestro personal”, explicó Amengual. A lo que agregó: “Una de las medidas anunciadas fue ampliar el ingreso al programa Repro, para empresas con 25 empleados. Una medida irrisoria si se la piensa para el segmento de la hotelería. Para dar una referencia, sólo el equipo de mucamas puede estar integrado por 25 empleadas en un hotel 5 estrellas. En el caso de que se extienda a 60 empleados, puede tener un poco más de sentido. Por otra parte, Matías Kulfas, ministro de Desarrollo Productivo, anunció una eximición de aportes y contribuciones que aún no salió. Y todavía está por verse si la AFIP flexibiliza los vencimientos de las obligaciones”.

Desde una óptica más positiva, Gorbarán aclaró que “también en la AOCA están a la expectativa de que salga el decreto que efectivice las medidas anunciadas. Hay que aclarar que en este contexto toda la industria turística unió su voz a través de la CAT para entrar en diálogo con el Ministerio de Turismo y Deportes, y el de Economía. Una de las prioridades que planteamos sobre la mesa es que se entienda que somos una actividad muy impactada por este contexto sanitario”.

De manera complementaria dejó en claro que “los empresarios del Turismo de Reuniones tenemos la voluntad de mantener las fuentes de trabajo y garantizar el pago de los sueldos. Estamos inmersos en una eventualidad que fue impensada para todos pero creo que hay una espalda financiera para asumir los compromisos de corto plazo”.

EL DÍA DESPUÉS.

Uno de los grandes interrogantes que se presenta es saber cuándo podrá reactivarse el Turismo de Reuniones. “El escenario de retorno de la actividad más positivo es que podamos hacerlo en julio, tomando como referencia lo que pasó en Asia y cómo se está recomponiendo. Desde la AOCA estamos en contacto permanente con otras entidades pares a nivel global y esas son las expectativas que estamos manejando”, informó Gorbarán.

Mientras que Weil puso a la crisis en contexto: “Este parate de la industria es una oportunidad y tenemos que utilizarlo para seguir concientizando a los gobiernos sobre la importancia de nuestro sector, el movimiento económico que genera y los puestos de trabajo que creamos. Asimismo, fomentamos que se realicen algunos eventos virtuales sin que se desplace la instancia presencial más adelante. Porque creemos que los encuentros cara a cara no van a dejar de existir. Lo que esta situación nos enseña es a apoyarnos más y de mejor manera en la tecnología”.

Por otra parte, hoy es difícil proyectar cómo será viajar cuando finalmente se logre controlar la pandemia. Al respecto, Adam Blake, profesor de Economía y jefe de Investigación en el departamento de Turismo y Hospitalidad en la Universidad de Bournemouth en el Reino Unido, declaró para el portal CNN en Español: “El mercado no sólo va a necesitar ser persuadido de que es seguro viajar, sino que necesitará ver cambios reales para que los viajes sean más seguros. Además, necesitarán ver fuertes caídas en los precios para que sea atractivo moverse”.

Asimismo, Jan Freitag, vicepresidente senior de Lodging Insights para STR, comentó: “Las tarifas de los hoteles en Estados Unidos disminuyeron en un 30% la semana del 21 de marzo y bajarán aún más antes de que vuelvan a subir. Históricamente, en épocas de gran incertidumbre, como en 2001 después de los ataques del 11 de septiembre, a las tarifas de hoteles les llevó recuperarse el doble de tiempo que tardaron en llegar a su punto más bajo”.

En tanto, Christopher Anderson, profesor de Negocios en la Escuela de Hoteles de la Universidad de Cornell, espera que “los viajes de negocios se recuperen primero, seguidos de los viajes domésticos de placer”, y aclaró: “Si bien muchas empresas pueden sentirse más cómodas llevando a cabo reuniones virtuales, la necesidad de generar negocios y contactos comerciales ayudará a estimular la recuperación”.

RECALCULANDO.

Por primera vez en las últimas décadas una pandemia obliga a hacer cambios de programación en las citas más convocantes de la industria del turismo. Algunos encuentros debieron ser cancelados, otros pospuestos. Aquí, un listado actualizado de las principales convocatorias que replantearon su realización.

Algunos de los eventos pospuestos con sus nuevas fechas son:

  • Arabian Travel Market (ATM), del 28 de junio al 1° de julio, en Dubái, Emiratos Árabes Unidos.
  • IBTM Américas, el 26 y 27 de agosto, en Ciudad de México, México.
  • Fórum Panrotas, el 9 y 10 de septiembre, en San Pablo, Brasil.
  • Tianguis Turístico México, del 19 al 22 de septiembre en Mérida, México.
  • WTM Latin America, del 20 al 22 de octubre en San Pablo, Brasil.

En tanto, los eventos pospuestos que aún no se reprogramaron son:

  • ExpoEventos (Argentina).
  • WTTC Global Summit (México).
  • Dominican Annual Tourism Exchange, DATE (República Dominicana).
  • Seatrade Cruise Global (Estados Unidos).
  • Wing of Change 2020 (Chile).
  • IGLTA Global Conference (Italia).

Mientras que los eventos cancelados son:

  • ITB Berlin (Alemania).
  • ILTM Latin America (Brasil).
  • Rendez vous Canada (Canadá).
  • ATE, Australian Tourism Exchange (Australia).
  • TRENZ, Tourism Rendez vous New Zealand (Nueva Zelanda).
  • Matcher, Travel Business Opportunities (Brasil).

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