VERANO

Pese al "dólar turista", el sector desconfía del éxito de la temporada

Las gremiales empresariales prevén un verano positivo, con altas ocupaciones, aunque con dudosa rentabilidad. Asimismo, explicaron que las buenas proyecciones del período estival no responden al gravamen del 30% a la actividad.

Mientras que desde Balcarce 50 afirman que las medidas económicas de emergencia estimularán el turismo interno –declaraciones que desde Suipacha 1111 apoyan–, desde las cámaras empresariales se muestran reacias a la medida y aseveran que la ocupación crecerá por el aumento de los negocios, los cuales se incrementaron en un 40%.

De hecho, los empresarios aclararon que esta realidad no es producto de la ley de Emergencia Económica –la cual grava con un 30% a la compra de dólares para atesoramiento, las compras con tarjetas de crédito y débito en el exterior, las compras a través de sitios que facturen en dólares y la compra de servicios en el exterior y de pasajes en el extranjero–, y enfatizaron que la actualización de los precios respecto a 2018 ronda un 30%, casi 20 puntos por debajo de la inflación.

En este sentido, el titular de la CAT, Aldo Elías, explicó que “comienza una nueva temporada de verano en paralelo con un cambio de gobierno en un país con recesión heredada, con caída de consumo y mínimos márgenes de rentabilidad; al tiempo que resumió: “Es preferible sacrificar rentabilidad a tener los hoteles vacíos”.

Por su parte, desde la Fehgra se manifestaron preocupados por el periodo estival y advirtieron que la incertidumbre por el cambio de gobierno provocaría que las vacaciones puedan ser “un poco limitadas”. Al respecto, Graciela Fresno, presidenta de la Fehgra, reconoció que la medida no alentará al desarrollo de la industria y opinó que se trata de un desdoblamiento cambiario; mientras que remarcó: “Este anuncio no moverá la aguja del turismo interno durante la temporada estival”.

En este contexto, los dirigentes coincidieron en que “sí el Gobierno realmente quisiera fomentar el turismo interno podrían tomar el IVA de los gastos generados por argentinos dentro del país a cuenta de ganancias. Así obligo al turista argentino a pedir la factura”.

Para terminar, Elías consideró que se ha impuesto un cambio en las costumbres de los consumidores que se deciden por estadías más cortas que en otros años. “No se trata de un cambio coyuntural producto de la crisis, es una cuestión estructural e incluso global, sucede en todo el mundo. Los viajeros hacen más viajes a lo largo del año, pero períodos más cortos”, dijo el dirigente.

HACIENDO CUENTAS.

Teniendo en cuenta que Brasil siempre es una competencia muy fuerte –y con la devaluación lo será aún más, desde la esfera privada están expectantes y opinan que esta realidad no afecta las expectativas para la Costa Atlántica.

En esta órbita prevén una ocupación casi plena para la primera quincena de enero de 2020 para este destino; así como informaron que los datos preliminares muestran ocupaciones promedio muy altas para enero y febrero en Córdoba (más del 65%), Mendoza, Bariloche y Neuquén (73%).

Los números en el Norte argentino, siempre hablando de ocupación, serán algo mejores, llegando al 80% para las provincias de Salta y Jujuy, cifra que también se espera que alcance Iguazú.

COMPETENCIA DESLEAL

“En el complicado contexto económico general que estamos atravesando es imperante que se tomen iniciativas para que más argentinos viajen por nuestro país durante las próximas vacaciones de verano”, comunicaron las gremiales empresariales tras la decisión del gobierno nacional saliente de bonificar en un 50% las tasas por el uso de puerto a los pasajeros y vehículos que viajen en ferry hacia países limítrofes.

En efecto, los dirigentes exigen igualdad de condiciones para fomentar el movimiento turístico nacional, aplicando políticas de promoción y facilitación a la actividad como la reducción del valor de los peajes, tasas aeroportuarias para el turismo interno, entre otras.

Por caso, desde la Fehgra apelaron a la racionalidad del Gobierno para que se dejen sin efecto las medidas descriptas, dado que aseguran afectan seriamente los intereses turísticos y económicos de Argentina. “El rechazo es absoluto”, indicaron, para agregar: “El turismo que debe ser fomentado es el turismo receptivo, debe favorecerse la llegada de turistas extranjeros al país, y ello no se logra adoptando medidas que claramente favorecerá a que los argentinos elijan veranear en Uruguay”.

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