coronavirus en argentina

El día después de mañana

Expectantes por una pronta ralentización de la expansión del coronavirus, el canal Horeca advierte que el impacto será duradero en el sector. Además, vislumbran que cuando pase el temblor habrá más vencidos que vencedores.

Históricamente, Turismo se jactó de ser uno de los grandes motores de la reactivación económica de los países tras una crisis. Sin embargo, mientras los actores del trade recuerdan con orgullo el comportamiento del sector tras la caída de las Torres Gemelas, la epidemia del SARS o el brote del virus H1N1 (gripe porcina), en esta ocasión se muestran escépticos de que la industria sea el gran salvador de la recuperación de los mercados internacionales.

No obstante, prefieren aferrarse a la la resiliencia histórica de la actividad y en su capacidad de crear empleo después de situaciones de crisis; a la vez que destacan la importancia de la cooperación nacional e internacional para garantizar que el sector sea parte esencial de los esfuerzos de recuperación.

SIN FECHA DE VENCIMIENTO.

"Lo peor de esta situación dramática es que no sabés hasta cuándo vas a tener el hotel vacío”, coinciden desde la Fehgra y la AHT, que al ser notificados de que el pico del brote se espera para mayo aseveraron que la mayoría de las estructuras no podrán sostenerse; al tiempo que concordaron en no vislumbrar un futuro alentador en el corto o mediano plazo.

Al respecto, y tras recalcar que se prevé que la ocupación hotelera se mantenga en 0% durante los próximos tres meses, desde la AHT ratificaron que el panorama es complejo y que, en base a esta situación, debieron adelantar vacaciones y licencias.

En este sentido, sostuvieron que el turismo vacacional tardará varios meses en recuperarse, y admitieron que su reactivación podría acontecer recién para fin de año; mientras que entre algunos síntomas de recuperación, se mostraron optimistas respecto al comportamiento del segmento corporativo.

“Si bien se han cancelado varios eventos, también hemos registrado que muchos clientes han postergado sus congresos o convenciones para el segundo semestre de 2020”, indicó un dirigente de la entidad, para agregar: “Esto podría significar un poco de oxígeno para los hoteles”.

Por su parte, un empresario cordobés prefirió no hacer futurología y explicó que no sabe si podrá sostener el negocio para las vacaciones de invierno. “La incertidumbre pasa por cómo le afecte a los argentinos esta crisis, tanto en términos económicos como psicológicos”, opinó.

Con una mirada más entusiasta, un dirigente porteño ratificó que no sabe cuántos pasajeros se animarán a realizar un viaje a Europa, Estados Unidos o Asia en unos meses, “siendo este escenario favorable para los hoteles y restaurantes de las grandes ciudades turísticas nacionales”.

SANGRÍA MUNDIAL

En su evaluación actualizada del posible impacto del Covid-19 en el turismo internacional, la OMT prevé que dicho segmento se reducirá entre un 20% y un 30% en 2020, en comparación con las cifras de 2019.

Asimismo, describió que esta merma podría traducirse en un declive de los ingresos por turismo internacional en el orden de US$ 300 mil millones y US$ 450 mil millones, lo que implica casi un tercio del billón y medio de dólares alcanzado el año pasado.

En este sentido y teniendo en cuenta las tendencias pasadas de los mercados, esto significaría que, debido a la pandemia, se perdería el valor de cinco a siete años de crecimiento; al tiempo que recordaron que por el brote de SARS de 2003 y la crisis económica mundial en 2009, las llegadas de turistas internacionales se redujeron un 0,4% y 4%, respectivamente.

Postea en tu Facebook

notas de tapa