Coronavirus

La pandemia será letal para las pymes turísticas argentinas

Las gremiales empresariales buscan oxigeno para paliar la sensible situación que atraviesa la ya golpeada, industria, qu agudizó con el brote del virus. El sector privado le reclama al Gobierno que les permita acceder a beneficios económicos y fiscales para evitar los despidos masivos y cierres de empresas.

“Hemos evaluado que el Covid-19 puede caracterizarse como una pandemia”, comunicó Thedros Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), desatando una alerta no solo para los gobiernos europeos –epicentro del brote–, sino también generando un efecto mariposa en los países de estas latitudes, quienes endurecieron las medidas de contención del virus, denominado oficialmente SARS-CoV-2.

El viernes pasado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, coronó una semana agitada a nivel mundial declarando la emergencia nacional en ese país, luego de que, 48 horas antes, haya suspendido por 30 días los vuelos entre Europa y su país.

En esta línea, el primer mandatario de Argentina, Alberto Fernández, suspendió por 30 días los vuelos provenientes de Europa, Estados Unidos, Corea del Sur, Japón, China e Irán; al tiempo que el escenario de la geopolítica internacional, además, estuvo completamente atravesado por el avance de la pandemia, con situaciones como el caso positivo de Sophie Grégorie, primera dama de Canadá, o los rumores confusos sobre el falso-positivo del presidente brasilero, Jair Bolsonaro; así como las preocupantes declaraciones de los funcionarios del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, en las que se acusó a Estados Unidos de implantar el virus en su país.

Si bien el “minuto a minuto” del coronavirus continuó con más países que cerraron sus fronteras y cancelaron vuelos a los países afectados, los expertos auguran que la magnitud de las consecuencias todavía está lejos de apaciguarse.

En este escenario, las consecuencias económicas y políticas de esta pandemia son incalculables, y obligarán a repensar la actividad. Por caso, las distintas asociaciones y entes gubernamentales de la industria coinciden en que la situación es de emergencia, la caída del sector es inevitable y la reactivación será inviable sin la intervención pública.

SABOR A POCO.

Previo a que el presidente Alberto Fernández declare la Emergencia Sanitaria y anunciara una partida especial de $ 1.700 millones para contener el virus, la plana privada de Turismo ya le había exhortado al Gobierno que decretase la emergencia económica, productiva y fiscal del sector.

Sin anticuerpo plausible de prevenir el contagio de una crisis sanitaria a una crisis económica, y mientras desde la WTTCestiman que hay más de 50 millones de empleos turísticos en riesgo y prevén una caída de los viajes en el orden del 25%, la CAT–impulsada por la Faevyt–, denunció que para evitar la quiebra de miles de pymes turísticas, el Ejecutivo debe pronunciarse con una batería de beneficios en favor de las empresas del sector.

Para ello, le entregaron al ministro de Turismo y Deportes de la Nación, Matías Lammens, un documento con propuestas que contribuirán a paliar la crisis. “Aún no hay un relevamiento oficial sobre las consecuencias que tendrá esta pandemia para la industria del turismo en Argentina”, dijo Lammens, quien aseveró que la prioridad es resguardar las fuentes laborales. “El Ministerio ya está trabajando en el diseño de medidas económicas, como la excepción del impuesto PAIS para el turismo de reuniones o un paquete de planes Repro y Procesos Preventivos de Crisis para empresas con el objetivo de sostener el empleo en el sector”, detalló el funcionario, para precisar: “También se está avanzando en el diseño de una línea de crédito subsidiado para el sector con el Banco Nación, una resolución del Banco Central para ordenar el proceso de liquidación de dólares con el fin de cubrir el riesgo cambiario para las agencias y los operadores, y un mecanismo ante las cancelaciones y/o devoluciones por parte de las aerolíneas y los hoteles”.

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NEGOCIACIONES SIN MARGEN DE ERROR.

En conversaciones con este medio, el titular de la CAT, Aldo Elías, reconoció que es imperioso resolver la cuestión del contagio, pero subrayó el delicado escenario que atraviesa el sector y advirtió: “Las empresas tendrán dificultades para pagar los sueldos de marzo”.

Al respecto, enfatizó que “es probable que sin la intervención del Gobierno, la mitad de las empresas turísticas desaparezcan en el corto y mediano plazo”.

En la misma tesitura, Gustavo Hani, titular de la Faevyt, expresó: “Las diferentes devaluaciones, la implementación del Impuesto PAIS y el coronavirus son un combo letal, y las agencias de viajes necesitan subsidios para subsistir. Si no hay planes del Gobierno para el sector, el coronavirus será mortal para la mayoría de las 5.600 agencias de viajes”.

Advirtiendo que las agencias arrastran un desplome de ventas del 50% en los primeros dos meses de 2020 y siendo nulas las operaciones en marzo, el dirigente explicó que el sector necesita incentivos reales y rápidos: “La prioridad es la eliminación del 30% para los servicios turísticos, lo cual permitiría generar venta futura”.

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La Faevyt aseveró que si no hay planes del Gobierno para el sector, el coronavirus será mortal para la mayoría de las 5.600 agencias de viajes.
La Faevyt aseveró que si no hay planes del Gobierno para el sector, el coronavirus será mortal para la mayoría de las 5.600 agencias de viajes.

LA LETRA CHICA DEL SALVATAJE ECONÓMICO.

Preocupados porque la crisis del coronavirus no tiene fecha de caducidad y entendiendo que esta crisis global afecta en primer término al sector turístico, anulando casi en su totalidad el flujo de pasajeros hacia y dentro del país, e imposibilitando el normal desarrollo de todas las actividades, la CAT insiste en la implementación del programa de Recuperación Productiva (Repro) y el Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC); así como la postergación de los pagos de las cargas sociales y el otorgamiento de líneas de crédito a tasas diferenciales inferiores a dos dígitos.

Sin embargo, desde la mesa chica que se reunió con Lammens admitieron que tanto el Repro como el PPC no prosperarían porque el Gobierno no estaría en condiciones de pagar el sueldo de los empleados de las alrededor de 70 mil empresas turísticos, como tampoco estaría dispuesto a que las compañías se desprendan de personal.

En este orden, desde la Faevyt agregaron que le solicitaron al Ejecutivo que suspenda el Impuesto PAIS al menos hasta que se mantenga la emergencia; al tiempo que manifestaron que otra de las variables que sugiere el sector, es que la recaudación del Impuesto PAIS –más de $ 6.000 millones en los dos primeros meses de 2020– sea devuelta para reactivar la actividad.

En el espectro de alternativas, también sobresale el pedido de eliminación del sector como sujeto pasivo de retenciones y percepciones en los distintos tributos, dado que ello implica una importante merma en la disponibilidad de recursos económicos de los establecimientos para poder seguir operando; la eliminación del impuesto a los débitos y créditos bancarios; y la compensación de impuestos a través del criterio de libre disponibilidad.

FRONTERAS CERRADAS.

Tras un amor de verano, el turismo interno y el receptivo asimilaron el golpe del coronavirus y también son víctimas de la pandemia: el mercado se derrumbó completamente y ni la históricamente exitosa Semana Santa salvará las ropas.

En efecto y a la espera del protocolo de actuación para la protección del sector hotelero, Roberto Amengual, titular de la AHT, reconoció que el 96% de los establecimientos asociados registran cancelaciones; al tiempo que detalló que la ocupación promedio para los próximos días no superará el 15%. “Si bien hay reservas anuladas que corresponden a pasajeros que debían provenir de países en riesgo, la mayoría de las anulaciones son de turistas argentinos, brasileños y de Latinoamérica, recalcó.

Respecto a la cuarentena de los extranjeros, el dirigente explicó que no hay pasajeros infectados en los hoteles de 4 y 5 estrellas de Argentina, pero aclaró: “Hay huéspedes que optan por hacer la cuarentena en los alojamientos argentinos, en lugar de regresar a su país. En esos casos son ellos quienes se hacen cargo de los gastos y es nuestra responsabilidad controlar que cumplan las medidas impuestas por el Ministerio de Salud”.

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En el caso de Buenos Aires ,Ariel Amoroso, presidente de la Ahrcc, declaró que “los hoteles y restaurantes porteños registran casi un 100% de cancelaciones en las reservas para grupos turísticos”; al tiempo que dictaminó: “El consumo doméstico también se está derrumbando y no hay expectativas favorables para los próximos feriados”. Respecto “al día después de mañana”, el dirigente enfatizó que el diferimiento de pagos nacionales y municipales serán claves para que los empresarios no cierren sus puertas.

LA RESISTENCIA UNIDA.

La situación regional y local derivada de las nuevas medidas para prevenir la propagación del coronavirus ratifican el panorama oscuro que atraviesa el sector. Juan Pablo Lafosse, CEO de Almundo, fue contundente: “La situación es de emergencia”, y afirmó: “Los números de devoluciones igualan a los de las ventas, pero hoy la preocupación está en darles una respuesta a los 10 mil pasajeros que se encuentran viajando”.

“El impacto es terrible pero el país debe tomar medidas drásticas, por eso acompañamos la decisión del Gobierno”, comentó Lafosse, aunque agregó: “También hay que contemplar a todos los sectores afectados para desarrollar mecanismos que protejan los puestos de trabajo”.

En este orden, el propietario de Amichi Viajes, Rodolfo Améndola, admitió que “el 40% de las operaciones para Semana Santa fueron canceladas y sostuvo que el mercado receptivo está paralizado”. Consultado sobre sus pasajeros extranjeros que deben regresar a sus países, el ejecutivo señaló que la mayoría abandonará Argentina en las próximas horas, aunque admitió: “Habrá turistas europeos y americanos que deberán volver a sus casas volando desde Perú o Chile”.

“Si la pandemia se sostiene, el golpe será irreversible no solo para las agencias de viajes, sino también para las demás industrias turísticas”, sostuvo Marcelo Capdevila, director para América Latina de Grupo GEA, para especificar: “Hay empresas con estructuras para soportar este escenario unos meses más, pero hay otras que no podrán estar otro mes de pie”. Además, detalló que la producción bajo a 0% y opinó que cualquier protección que les dé el gobierno será bienvenida.

A su turno, José González, presidente de la Aaovyt, bregó para que la pandemia no se convierta en una futura psicosis turística y pidió por condiciones flexibles para los que quieran viajar por el país. “La cadena de comercialización está parada”, dijo, y manifestó: “Hoy el desafío es convertir las cancelaciones en postergaciones”. Pensando en la resistencia, el dirigente subrayó en la necesidad de cancelar los adelantos de IIBB y Ganancias, así como vaticinó que “la flexibilización de los aportes patronales evitará que las empresas cierren”.

Afirmando que se trata de una situación inédita, Alberto Crupnicoff, titular de VieTur, opinó que la incertidumbre sobre la duración de la pandemia pondrá a prueba a todo el sector. “No hay planes de contingencia ni se pueden fijar estrategias porque nadie sabe cómo evolucionará este escenario”, comunicó, para añadir: “Si bien no tenemos ventas, la prioridad será tanto mantener los puestos de trabajo como cuidar a los pasajeros”. Para concluir que “si las empresas entran en una situación de crisis, las agencias no podrán devolver el dinero y eso implicará un problema aún mayor”.

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REPERCUSIONES INTERNACIONALES.

Gloria Guevara Manzo, presidenta y CEO del WTTC, señaló que “las cifras muestran el fuerte impacto derivado del brote de Covid-19. De acuerdo a este análisis, hasta 50 millones de empleos están en riesgo en el sector a nivel mundial”.

Las últimas cifras del WTTC muestran que los viajes podrían verse afectados negativamente hasta en un 25% en 2020. Esto equivale a una pérdida de tres meses de viajes globales, y provocará una reducción del 12% al 14% en los empleos.

Por su parte, la Organización Mundial del Turismo (OMT) ofreció una primera evaluación del problema, y tras una primera estimación de que los arribos internacionales iban a crecer en el orden del 3% y 4%, la entidad comunicó que los viajes internacionales caerán entre un 1% y un 3%. “Esta primera evaluación espera que Asia y el Pacífico sean las regiones más afectadas, con una disminución anticipada en las llegadas del 9% al 12%”, detallaron.

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